Friday, December 23, 2005

#7 - Feliz Navidad y Próspero 2006

Puede que alguno de vosotros esté frotándose los ojos, lo que sería un síntoma evidente de que echábais de menos un mensaje como éste. O peor, puede que alguno esté preguntándose quién es ése que escribe, lo que sería más grave, porque eso significaría que me estoy conviertiendo en un punto lejano en el horizonte que apenas ya se distingue. Sea como sea, es culpa mía no haber sido capaz de encontrar el tiempo y la motivación suficiente para mantener el ritimo de correspondencia al que os había acostumbrado y no quiero que esto sea motivo para que os sintáis distanciados, ya que me acuerdo de vosotros en muchas ocasiones. Espero que me sepáis disculpar.

El problema del tiempo es evidentemente debido al MBA. Acabé de trabajar en Bell el 2 de septiembre y una semana después ya estaba a velocidad de crucero. Este año es diferente al anterior, en varios sentidos:

- Los cursos duran todo el semestre en lugar de medio semestre, como el año pasado, con lo que son menos exigentes en términos de absorción de conocimientos por minuto.

- Sólo tenemos una clase a la semana por curso, lo que es coherente con la mayor duración y con el ritmo que antes comentaba.

¿Dónde está el truco entonces?

- Los cursos, que tienen una vocación mucho menos didáctica y más práctica que los del primer año, requieren la entrega de trabajos continuamente (individuales, de grupo, informes, presentaciones, evaluaciones, ....). En total han sido 15 este semestre, sin contar los exámenes, con 5 grupos a la vez en los que tenía 17 compañeros diferentes, dado que no todos hacemos las mismas asignaturas. La complejidad estaba en coordinar reuniones con tanta gente que tenía su propio horario y preparar trabajos de calidad, porque la competitividad es alta.

En estas circunstancias la carga de trabajo no tiene que ver tanto con leer todo lo que hay que leer para las clases o estar preparado para el examen, sino con las horas que le dedicas a cada trabajo además de prepararte las clases. Cada uno elije cuánto esfuerzo quiere poner, porque nadie obliga, pero la elasticidad resultado-esfuerzo es alta, y mucho más la de lo que cada uno obtiene como aprendizaje personal. Como podéis imaginar es mucho más estimulante estar dedicado a proyectos, en algunos casos con aplicación real, que leer y leer, y a veces es difícil poner el punto final a cada día.

Y así, semana tras semana, se han pasado los meses sin encontrar esas dos o tres horas que necesito para mandaros un correo como es debido. Aún hoy estoy trabajando en el último proyecto del semestre, que deberíamos entregar esta semana pero para el que hemos recibido una extensión, así que he decidido cambiar la prioridad por una vez y mandar este correo que ya me quemaba en el bolsillo.

El problema de la motivación no tiene que ver con las ganas de escribiros, sino con la facilidad para encontrar un tema del que hablaros sin parecer repetitivo. Hace un año todo era nuevo para mí y quería compartirlo con vosotros. Cada cambio de estación, cada festividad, cada efeméride, era un motivo más que suficiente para contaros algo. Ahora las cosas ya no llaman la atención porque en cierto modo son la repetición del año pasado: Acción de Gracias, Remembrance Day, Yom Kippur, Halloween ... (quitando la liga de Hockey, que antes estaba en huelga y ahora llena las horas de TV - lo que no quita que a mí me guste más el Baloncesto, que ahora sigo con más atención si cabe, dado que Calderón ha fichado por los Toronto Raptors).

Así que por no aburriros con más de lo mismo fui empujando la pelota y patada tras patada me he plantado en las Navidades y no quería que os fuerais de vacaciones sin recibir al menos un mensaje de un amigo desde el otro lado del Atlántico (supongo que muchos agradeceréis que de esta forma el correo no sea tan largo).

Simplemente quería haceros llegar mis mejores deseos para estos días que para muchos serán de vacaciones (paciencia para los que no las tengan y para los que las Navidades sean una de esas cosas que hay que pasar), y sobre todo para el año que empieza (2006!!!, ¡madre mía qué mayores que no estamos haciendo!). Para los que esperáis niños, para los que os vais a casar, para los que no os vais a casar, para los que vais a cambiar de trabajo (¿debería decir esto?), para los que vais a aprender algo nuevo, a intentar algo nuevo, para los que vais a trabajar todos los días con ilusión, para el nuevo look and feel de telefonicaonline.com (que me hace recordar tantas cosas): para todos.

No estaré allí para pasar estos días con vosotros, pero guardad mi imagen fresca en la memoria, que quiero que todavía me reconozcáis cuando me pase a visitaros (en Mayo si todo va bien).