Sunday, November 21, 2004

#3 - Fiestas de otoño

Tal y como os avancé en el último número, más o menos en dos meses tendríais una nueva entrega y aquí está. Ante todo, gracias por la acogida que tuvo el envío anterior; los comentarios que he recibido y las referencias al contenido en cualquiera de vuestros correos no hacen otra cosa que animarme a escribir de nuevo. En relación con las fotos, siento mucho que hayáis tenido problemas para verlas. Al parecer la red corporativa de Telefónica está configurada para cortar el acceso a la url de mi álbum y realmente me pregunto por qué. Sabiendo cómo funciona el proxy, revisé la dirección para detectar la "cadena de caracteres" sospechosa y encontré tres posibles motivos:

- davidgarcia: no creo que OSI haya llegado tan lejos como para identificar mi nombre en una url y restringir el acceso a los contenidos. Sería señal de que no guardan muy buen recuerdo de mí.

- yahoo: también me parece improbable. Después de los líos que tuvimos con los grandes proveedores de correo debido al spam y las negociaciones para que no nos descalificaran en sus buzones, no creo que OSI vaya a cortar el acceso a las páginas de Yahoo. Afectaría a los usuarios de correo, noticias, finanzas y demás servicios. Me consta de hecho que el correo Yahoo funciona así que esto lo descartaría.

- photos: ¡A ver si va a ser esto! No sabía yo que la palabra photos en inglés tuviera una connotación que obligara a restringir el acceso a contenidos con esa url. ¿O es que quizá en griego tiene alguna connotación que desconozco? Quien sabe, me parece preocupante esto de la moral institucional. Me parece a mí que hay mecanismos de supervisión y de motivación más modernos y acertados que la censura apriorística, pero qué se le va a hacer, así es la tecnología... y el canguro Net supongo.

Bueno, a pesar de todo, supongo que si habéis puesto interés, unos porque tenéis IntraADSL (pero no canguro Net) o lo habéis remitido a un correo personal o habéis llamado a Rafa para ver cómo salir sin pasar por el proxy de red corporativa, habréis podido ver las fotos. Y si no, pues os ofrezco mis palabras como mecanismo de comunicación, que no es tan detallado como las fotos, pero permite ir más allá de lo visible.

Había pensado dedicar este número a las celebraciones típicas del otoño aquí en Toronto, ya que resulta bastante curioso conocer el origen de esas cosas que vemos en las películas y que en ocasiones imitamos sin saber muy bien por qué.

Thanksgiving (Acción de Gracias)
Fue la primera celebración que tuvimos y que aquí en Canadá está institucionalizada para ser celebrada el segundo lunes de octubre. Originalmente la fiesta tenía lugar para festejar la exitosa cosecha, generalmente dando las gracias al cielo de lo que habían conseguido con su esfuerzo, pero bueno siempre se agradece un poco de ayuda divina. Así se he celebrado durante muchos años, caracterizándose por una comida generosa con pavo y pastel de calabaza (ojo a los productores de calabaza que están muy bien posicionados). Hoy en día, con sociedades más urbanas, el día de Acción de Gracias ha quedado en el ámbito de reunión familiar (parecido a la Navidad) pero que en un país tan grande como este tiene bastante sentido, al haber familias separadas por miles de kilómetros. En Estados Unidos también existe el día de Acción de Gracias pero se celebra en Noviembre, por la diferencia de latitud, que hace más tardías las cosechas.

Halloween (Jalogüin)
Qué os voy a contar de esto si ya los niños en España van disfrazados todos los 31 de octubre al colegio. El nombre viene del inglés claro y significa All Hallows' Evening (noche de todos los santos). Es una mezcla de tradición pagana y religiosa fruto de la trasformación de la celebración del año nuevo anglosajón, en la que se recordaba a los muertos con hogueras y otros ritos espirituales, en la celebración cristiana que conocemos por ejemplo en España. Lo llamativo de lo que vi aquí al margen de los disfraces es cómo todas las casas se vistieron de Halloween y los porches se llenaron de muñecos de paja, imágenes surrealistas y calabazas, como no, con sus agujeros y la luz dentro. Los productores de calabaza, una vez que vieron que con Acción de Gracias no cubrían la oferta, buscaron un uso alternativo a su producto y vaya, por el número de calabazas que he visto, se ve que les va bien. Aunque el día 1 de Noviembre aquí no es festivo, el 31 por la noche todas las casas estaban iluminadas con las calabazas esperando que llegaran las pandillas de niños disfrazados haciendo el trick or treat (truco o trato en la versión española). Al día siguiente las ardillas se estaban poniendo las botas con las calabazas… y es que hay que prepararse para el invierno.

Rosh Hashanah, Yom Kippur y Ramadán
Estas no son fiestas de tradición norteamericana, pero dado el nivel de multiculturalidad del país son consideradas como parte del calendario y pueden afectar a las actividades en cualquier organización. Rosh Hashahah es la celebración de la creación del mundo en la tradición judía y tiene lugar durante los dos primeros días del séptimo mes del calendario judío, que dependiendo del año puede caer en Septiembre u Octubre. Yom Kippur es también una fiesta judía y se celebra el décimo día del mismo mes, es decir ocho días después de Rosh Hashanah. Es un día de expiación y lleva asociado ayuno y reflexión. El Ramadán es más conocido en España y corresponde con el noveno mes del año musulmán. Los musulmanes atienden a las actividades con normalidad pero ayunan durante el día y tienen como parte de su rutina la reflexión y el especial cuidado a sus relaciones familiares y comunitarias. Como podéis imaginaros estas celebraciones no son de aplicación general, pero es importante conocerlas por si se te ocurre hacer una fiesta o algo así.

Santa Claus Parade (cabalgata de Santa Claus)
Esta es una fiesta local de Toronto que se celebra un mes antes de la Navidad. Es una cabalgata como la de reyes pero preparada con tiempo. Ya veis, en Norteamérica no dejan nada para la improvisación y los niños con un mes de antelación ya tienen excusa para empezar a calentar la cabeza a los padres con los regalos navideños.

Y eso es todo… por ahora, en lo relativo a fiestas.


Por lo demás, el otoño está pasando muy rápido. En la Escuela nos dan trabajo para dar y tomar, con lo que apenas queda tiempo para otra cosa. Ya llevamos más de un tercio del curso y hemos pasado por una ronda de exámenes. Pese al pavor general que suelen despertar este tipo de eventos, el hecho de pasar el día estudiando nos permitió a todos llegar a los exámenes con los deberes hechos y parece que de momento las cosas se están dando bien.

El tiempo en otoño ha sido otoñal, con unos días de sol, otros de lluvia, otros de viento y unas temperaturas bastante agradables (de media habremos estado estos dos meses entre los 10 y 15 grados), mejor de lo que habéis tenido en Madrid por lo que me he leído y me han contado. Ante el interés mostrado por el tiempo, he buscado un enlace que os mantenga informados siempre que sintáis curiosidad, ahora que parece que esto se va a poner interesante. Es un enlace directo al pronóstico de Toronto, pero podéis consultar cualquier ciudad e incluso ver el histórico de temperaturas y precipitaciones, para que comprobéis que de verdad ha sido un otoño templado. De todas formas, ya me he preparado con un abrigo de plumas y unas botas para el trayecto diario de casa a la universidad en los duros días de invierno que están a la vuelta de la esquina.

El álbum ha sido actualizado, como comentaba antes con un especial de Toronto en otoño, en el que se incluyen sobre todos fotos de la ciudad con el colorido propio de la estación y de ardillas, dado el interés mostrado también por el reino animal circundante, y un especial Montréal – Québec, de un viaje que hicimos hace unas semanas. Espero que si queréis verlas lo podáis hacer y que de alguna forma os haga llegar parte del paisaje y el ambiente en el que vivo.

Y hasta aquí las noticias desde el otro lado del Atlántico. Os emplazo hasta el número 4 de “Living in Toronto” esperando que hayáis pasado un buen rato. No os pregunto muchas cosas de allí porque me tenéis bastante bien informado y sólo espero que en este mes que queda hasta las vacaciones las cosas se den bien y se consigan los objetivos del año. No me es difícil imaginar que si las circunstancias son como las de costumbre a estas alturas del año, todo serán prisas y exigencias. Pero bueno, pensad que queda poco y el esfuerzo merece la pena. Sabéis cómo localizarme si puedo ayudaros en algo.

Monday, September 20, 2004

#2 - Detalles

Hace unas semanas os envié un correo diciendo que no pretendía ser el primero de una serie, más que nada por no aburriros con cosas que le pasan a uno que trabajaba en Telefónica y que ahora anda por ahí buscándose la vida. Pero la respuesta que he obtenido de muchos de vosotros ha sido para insistirme en que queríais seguir teniendo noticias y que un correo de este tipo servía para contactar con todos sin la exigencia de una correspondencia personal con los más de cien que estáis entre los destinatarios. Así que de una forma un poco informal ese email resultó ser la inauguración de una nueva newsletter que en lugar de enviarla Telefónica (es decir Agustín), la envía alguien hacia Telefónica. Como tal newsletter, tendré que establecer una política de suscripciones y bajas para ser consecuente con la ley de protección de datos, pero sobre todo porque no pretendo ser percibido por nadie como spam (es decir un pesado), que bastante problemas me da Yahoo cuando me ve enviando correo a tanta gente a la vez. No puedo garantizar la periodicidad del envío, pero espero poder contaros algo cada 6 u 8 semanas. Y para los que no les gusten las letras, pues voy a incluir un enlace a un álbum en Internet para que podáis ver a través de imágenes algunas de las cosas que he ido visitando.

Me resulta complicado empezar porque a muchos os he escrito durante estas últimas semanas y no quisiera repetirme, pero intentaré hacerlo de la forma más original que se me ocurra para que aun así no os resulte aburrido.

La ciudad

Ya os di unas pinceladas de la ciudad en mi primer correo y he de decir que después de más de dos meses aquí mis primeras impresiones no han cambiado, sino que más bien se han reforzado. La ciudad sigue siendo grande, aunque el centro y los barrios más significativos los controlas rápidamente, la gente sigue siendo muy amable (al menos en verano) y el tiempo no me ha decepcionado (los locales se quejan de que ha sido un verano muy inestable -es cierto- pero llevamos tres semanas seguidas sin apenas lluvia y parece mentira pero septiembre también es verano en Canadá).

Os doy algunas cifras sobre el nivel de diversidad de la ciudad para refrendar lo que os dije en mi primer email y que pueden servir como reflexión sobre la inmigración. El 40% de la población de Toronto ha nacido fuera de Canada y se espera que en los próximos 6 años el número de habitantes crezca en medio millón de personas, de los que el 68% vendrá de fuera. Y eso manteniéndose como la ciudad del mundo de las de gran tamaño con menor índice de criminalidad, siempre limpia, creando empleo y prosperando.

Por si queréis venir, os diré que tenéis que cuidar la pronunciación del nombre de la ciudad. No es que les importe, pero se va a notar mucho que eres de fuera. Si queréis ir practicando os dejo una transcripción fonética de cómo suena más o menos: Teoreonnou (sin exagerar la "u"; es más o menos como un anglófono pronunciaría "torrezno" en español).

Si os gustan los animales, aparte del zoo, lo más llamativo aquí es que la ciudad está llena de ardillas (=squirrels) (incluso en el centro financiero) y que no es raro ver mapaches (=racoons) en los jardines de las casas (en mi barrio a 10 minutos de la universidad). Yo un día creí ver desde la ventana de casa un armadillo (=armadillo) pero me han dicho luego que es imposible que estén aquí, que sería un erizo (=hedgehog), pero vaya erizo, era del tamaño de un pastor alemán.

Supongo que muchos ya lo sabéis, pero estuvo por aquí durante dos semanas Nacho, n(v)uestro compañero de DMR, y él os puede contar más cosas de primera mano cuando vuelva de sus vacaciones.

La universidad

Me temo que el nivel de exigencia del curso, que por cierto ya he empezado, va a ser superior a ninguno de los que antes hice (no es comparable en estrés ni siquiera a los años en la Escuela de Telecomunicaciones, que tanta fama tiene). Antes de cada clase te piden que lleves leidos casos, temas o artículos que dan como para tres o cuatro horas de lectura por asignatura y que luego se ventilan en clase en 45 minutos. Y eso sin contar que tienes que hacer a la vez varios proyectos en equipo, que hay workshops continuamente para mejorar nuestras habilidades comunicativas, emocionales o para conocer el entorno cultural norteamericano y que desde antes de empezar el curso ya estás recibiendo presión sobre la orientación de tu carrera profesional del gabinete encargado de esos temas. Los parciales duran 7 semanas y luego cambio de asignaturas, así que no te puedes despistar mucho.

Pero calma, que no todo es estrés. Conocer a los compañeros ha resultado una gran experiencia durante las semanas de integración que ha ofrecido la escuela, que incluían un campamento de tres días en el norte de la provincia. Somos 265 en la promoción y el 40% somos de países distintos de Canadá, representando en total a 34 naciones. Enumerarlas sería largo y aburrido. Es destacable que aunque para nosotros los países más pintorescos podrían ser Egipto, Korea o Indonesia, por mencionar algunos, lo cierto es que los representantes minoritarios aquí somos los europeos occidentales. De España estoy sólo yo, hay un francés, un inglés y una chica italiana. Pero lo interesante es la puesta en común de ideas con personas de un nivel profesional importante pero con un enfoque cultural diferente. Cualquier caso que en nuestra cultura sería analizado desde una perspectiva evidente, cuando es visto por un chino o un mexicano o un pakistaní, tiene alguna componente que a nosotros nos pasaría desapercibida.

Estudiar en otro idioma, que al principio era uno de mis mayores temores, fue un problema durante no más de una semana, pero precisamente para eso eran los cursos de integración. Ahora mismo las clases se desarrollan con la misma fluidez con que lo harían en tu propio idioma y de una forma vertiginosa, vas incorporando a tu vocabulario las expresiones de los profesores, el slang (=argot) de los compañeros y la cultura implícita de la TV, la prensa, la ciudad ...

El país

He de decir que al haber concentrado mi actividad en Toronto durante estos meses y con la perspectiva de estar al menos durante un par de años, no he hecho las visitas que cualquier turista haría viniendo aquí durante un par de semanas (de nuevo preguntad a Nacho que él ha aprovechado al máximo sus días). Sigo teniendo pendiente Montreal y Québec y si hay tiempo para coger un avión, algún viaje a Vancouver, New York o las Rocosas.

Ya os conté cosas de Niágara en mi anterior correo, después sólo he hecho un par de excursiones al norte (una a nuestro aire y otra para el campamento). Resulta muy llamativa la riqueza natural del país: bosques, lagos, praderas .... Todo está lleno de reservas naturales donde puedes ir a pasar el día, apercibido de lo que tienes que hacer si te encuentras un oso, una serpiente o un mapache hurgando en tu mochila. Pero me ha llamado también la atención lo vacío (de personas) que está el país fuera de la ciudad. De alguna forma tenía que evidenciarse que sólo 32 millones de personas ocupen un país tan grande, pero es que además el 80% de la población vive a menos de 100 Km con la frontera de Estados Unidos.

En las fotos del álbum podréis ver algunos de los paisajes que os menciono. Y espero tener la oportunidad de seguir viajando para ir ampliándolo. Así cuando planeéis venir de vacaciones podéis decidir de antemano qué os parece más llamativo.

Y nada más, que espero que todos por allí en vuestros respectivos proyectos y tareas estéis disfrutando del trabajo después de las vacaciones (por paradójica que pueda resultar la frase) y que vayan saliendo las cosas, aunque tengamos siempre que poner más esfuerzo del que inicialmente presupuestamos. Si alguna vez creéis que puedo ayudaros en algo, tened por seguro que en la medida de mis posibilidades lo haré, así que no tenéis nada más que decírmelo.

Saturday, July 31, 2004

#1 - Conociendo Toronto


Como os prometí hace ¡ya tres semanas! aquí estoy, dispuesto a manteneros al tanto de cómo es la vida a este lado del charco. En esta ocasión he elaborado una lista para enviar el correo (por favor, si me he dejado a alguien fuera remitidle el correo y mil disculpas, porque sin el listín del Notes esto es aún más difícil), pero no es mi intención daros la paliza periodicamente (como solía decir Benjamín, es posible dar la paliza a diario, pero sólo lo haré bajo demanda). Los que me han escrito han podido comprobar que realmente se agradece recibir señal al otro lado del cable y que contesto tan pronto como me es posible.

Antes que nada, me gustaría agradeceros a todos la despedida que me ofrecisteis. Sé que muchos no pudisteis ir pero aun así os agradezco la calidez de los últimos vertiginosos días. No puedo decir que los disfrutara, pero el recuerdo que me han dejado es muy agradable y os lo debo a todos. A los que sí estuvisteis ya visteis que no es un trance sencillo y creo que ni siquiera os di las gracias por la cantidad de regalos que me hicisteis. Creo que os pasasteis tres pueblos. De todos modos, aquí están casi todos (la guía, la mochila, los imanes, la tarjeta de memoria, el reproductor MP3, la radio de onda corta y el minicuaderno -que ha resultado ser muy útil para anotar cosas por la calle estos días de itinerancia-). En Madrid se quedó el teléfono, de momento, y Quentin (he bautizado así al oso-mochila en honor al famoso director de cine Quentin Torontino). No vino físicamente, pero gracias a la magia de la fotografía digital y el Photoshop, viaja virtualmente y os lo envío dando una vuelta por el festival latino de Toronto y pasándolo un poco mal en las cataratas del Niágara, emulando al gnomo viajero de Amélie. Por cierto Emilio, ya he podido experimentar la sensación de abandono del pie izquierdo al conducir un coche automático (¡qué lástima! se duerme y todo). Lo que no sé es cómo reaccionará si después de mucho tiempo le tengo que enseñar a volver a usar el embrague.


La ciudad es muy acogedora y más o menos manejable, si te mueves por el centro (es pateable), porque si intentas averiguar donde termina dando un paseo, quitando el lado que bordea el lago, no encontrás el fin. Es una parrilla de calles kilométricas que mezclan edificios altos en las calles importantes con barrios residenciales de casas unifamiliares. Yo he decidido vivir cerca del centro, como buen estudiante, para poder ir andando a la Universidad y prescindir al máximo del coche o el transporte público (a ver si puedo decir esto mismo en invierno). La gente es de procedencias muy diversas y todas las culturas viven plenamente integradas con mucho respeto por la identidad de cada uno, lo que es una garantía para una convivencia agradable.

Pese a ser una sociedad occidental con muchos puntos comunes con nuestra forma de vivir, me llaman la atención algunas cosas que nos parecen evidentes allí. No os voy a hacer un análisis ahora, porque quizá muchos ya lo conozcáis, pero ya comentaremos alguna vez algo sobre cómo funcionan los semáforos o la política de precios de los teléfonos o las comisiones bancarias o las convenciones sobre impuestos y propinas.

Bueno, ¿y por allí qué? La verdad es que vosotros sí que no contáis nada. He visto que se ha implantado el hito 1 (por fin) de Facturación y Prado no me ha dicho nada (ya se me han ocurrido algunos comentarios, pero sabiendo lo que cuesta hacer cambios en ID ...). ¿Y qué tal el Club ADSL? ¿Y los desarrollos para integración con el 1004? ¿Y la presentación de finales de Julio (no es un juego de palabras)? Dadas las fechas en las que estamos y conociendo cómo baja el pistón de casi todo en Agosto no insistiré mucho... aunque de verdad, me gustaría saber cómo evolucionan esos temas que estaban a punto de eclosionar o que estaban aún incipientes (escribid si tenéis un hueco).