Sunday, December 31, 2006

#10 - Navidades al sol

Son casi las 6 de la tarde aquí en Toronto y eso significa que están a punto de sonar las campanadas en todos los pueblos de España, aunque aquí quedan aún unas horas del 2006 por consumir. Hola a todos y una vez más mis disculpas por no haber escrito antes. Como siempre, el ritmo de trabajo, los compromisos sociales, la ausencia de momentos de necesaria reflexión para escribir un correo a la altura de los lectores, y de tiempo para burlar las barreras anti-spam de Yahoo, me han hecho posponer este momento hasta el límite del año para mí, el principio de 2007 para vosotros.

Como habéis podido deducir no he vuelto a casa por Navidad en 2006 (y van 3). Los escasos días de vacaciones me hicieron buscar un destino alternativo y dejar mi visita a la Península para la primavera, como viene siendo habitual. Aun así, con los tres días disponibles he podido apañar una semana que he pasado en México, buscando el sol y la playa que ya venía echando de menos. He estado en Puerto Vallarta, destino turístico en la costa del Pacífico, situado en el estado de Jalisco, donde los días de invierno son en realidad los mejores para disfrutar del buen tiempo (el verano es lluvioso y caluroso, es decir húmedo y pegajoso hasta decir basta).

Así que esta vez, en lugar de "Living in Toronto", esto va a ser más bien "Living in Toronto but Taking a Break in Mexico". Ha sido una semana, pero ha estado aprovechada al 100% con lo que ahora tendré que hacer un esfuerzo adicional para recordar qué estaba haciendo yo hace siete días antes de volver al trabajo aún pensando en la sombra del cocotero. Para los que prefieran las "estampitas" a las "letritas", es decir, los de la cultura del tebeo, os pongo el enlace a las fotos por delante y así podéis visualizar la aventura:

Pese a que el destino invita a estar tumbado en la playa, disfrutando del rumor de las olas, frutas y bebidas exóticas y económicas, garantía de sol y, eso sí, innumerables vendedores de cualquier cosa a los que te acostumbras a decir que no el primer día, el plan se enriqueció con un viaje al interior de Jalisco, incluyendo Guadalajara y la zona del lago Chapala. Alquilé un coche (a estas alturas ya os habréis dado cuenta de que me gusta conducir) aunque no era un BMW como el del anuncio, sino un Corsa, afortunadamente con aire acondicionado, pero sin ningún extra más. La idea era cubrir una zona más amplia en los dos días de aventura, pero hay sitios donde 300 Km no se hacen en 3 horas, sino en 5 y hubo que reducir el alcance a cuatro o cinco paradas. Fue bonito ver pueblos al margen de la influencia turística, comer y beber donde los locales lo hacen, y comprobar que el país está acelerando su progreso, fundamentalmente en las ciudades. Fuera de la costa y su vegetación subtropical, casi toda la provincia se extiende por una meseta a más de 1500 metros de altura, que hacía caer los 30 grados del día a menos 4 por las noches, y donde la humedad del verano no redunda precisamente en una vegetación digna de mención.

La gente es agradable, quizá excesivamente servicial y con un punto de indolencia y conformismo, pero nada de eso hace peligroso mezclarse con ellos, pese a los continuos controles militares que hay en la carretera. Como podéis ver en las fotos, pese al calor, también celebran la Navidad con su árbol y sus adornos, aunque para los que estamos acostumbrados a la correlación de Navidad con frío, nieve, invierno, etc. la visión de los árboles, las luces y los motivos navideños en esas circunstancias es ciertamente llamativa.

Al margen de estos días de descanso el Otoño ha pasado deprisa y mi integración en TELUS ya se puede considerar un hecho (con la rotación existente ya incluso parezco un veterano). Hace dos meses cambié de responsabilidad y ahora soy jefe de un proyecto similar a la Ficha de Cliente en Telefónica. El trabajo es atractivo y la visibilidad mucho mayor, dado que hay muchas personas pendientes de que todo funcione con regularidad.

Como ya os comenté en mi anterior correo, dos de las cosas que más me han llamado la atención en TELUS son el control de la inversión y la asunción de responsabilidad (lo que aquí denominan ownership) y las dos cosas se han hecho más patentes aún en mi nuevo puesto. Hace unas semanas tuve que llevar al comité de inversión mi petición de presupuesto para 2007 y resultó interesante tanto preparar la estrategia de presentación como la negociación misma con los directores de las diferentes áreas que componen el comité. El tema de la responsabilidad se traduce en que cada uno asume la propiedad del trabajo que desempeña hasta las últimas consecuencias y es esa persona la cara visible a todos los niveles de la empresa. Así, los analistas que trabajan en mi proyecto presentan a directores las iniciativas que lideran, lo que supone un incentivo para ellos en forma de reconocimiento.

Y poco más. Aunque la época del año pueda sugerir que es tiempo de nieves, aquí no ha nevado significativamente aún y llevamos un mes de diciembre que no tiene nada que envidiar al de Madrid. Todavía es pronto para cantar victoria pero parece que este invierno va a ser suave.

Y como el día es propicio para hacerlo, quiero mandar un abrazo muy fuerte a todos y el deseo de que el año que empieza os traiga lo mejor a cada uno, especialmente a los que toman caminos diferentes a los que dicta Telefónica. Cada año por esta época alguien se une a la lista, y sé que para muchos este correo significa sentirse parte de algo. Sé que recibiré mensajes del servidor diciendo que hay destinatarios que ya no existen. Si sabéis de alguien que pueda estar perdiéndose este correo por esa circunstancia hacédselo llegar y decidle que me escriba para no perder el contacto. Yo por mi parte me siento como Logan, en la película de Michael York de 1976 que los menos jóvenes recordarán, bien por la película o por la serie de TV homónima (La Fuga de Logan) huyendo del destino a ser eliminado al cumplir la edad de la reencarnación / eliminación. En línea con la dramatización sólo quiero mandar el mensaje de que hay vida afuera y que todo va a ir bien con un poco de ilusión y el buen hacer que habéis demostrado en el día a día durante tantos años.

Nada más. Espero seguir contando con vuestra correspondencia y una vez más os deseo un Feliz Año Nuevo.

Sunday, August 27, 2006

#9 - De Nueva Escocia a TELUS

Os escribo después del periodo estival (porque aunque aún es técnicamente verano, ya no hace el mismo calor, y porque pese a que he tenido las vacaciones más largas en más de 12 años, ya estoy trabajando, y esto parece cualquier cosa menos verano). Imagino que en España todavía habrá temperaturas considerables y que muchos de vosotros estaréis de vacaciones, pero si leéis esto dentro de algunas semanas no penséis que vuestra respuesta es menos bienvenida.

No puedo contaros grandes aventuras de mis vacaciones, porque a pesar de su extensión, las cosas no se han dado como esperaba y las excursiones han quedado limitadas a viajes alrededor de Toronto y eso sí, un viaje de 10 días a Nueva Escocia, que ha sido lo más parecido a unas vacaciones convencionales.

[AVISO: Comienza la sección cultural. Los que quieran una lectura rápida, pueden pasar directamente a las fotos (abajo)]

Nueva Escocia es una de las provincias marítimas de Canadá, que es como denominan a las regiones que quedan en la costa atlántica del país (New Brunswick, Newfoundland (=Terranova en inglés), Prince Edward Island y Nova Scotia). Son las provincias más pequeñas, y se caracterizan por su configuración rural-pesquera, su baja densidad de población, y un clima muy parecido al del Atlántico Norte en Europa. Las costumbres de una población así configurada hace que las reminiscencias de la ocupación inglesa y francesa sean mucho más patentes que en Toronto, donde la cercanía de los Estados Unidos y la población urbana cosmolita, ha borrado las huellas de una historia muy reciente. La mayoría de los pobladores de Nueva Escocia provenían de Francia (llamados Acadienses) y Escocia, por lo que no es extraño que las ciudades tengan o nombres franceses, o los originales New Glasgow, Inverness, Liverpool ... En definitiva, un territorio más o menos como la cuarta parte de España y con menos de un millón de habitantes. Alquilé un coche al llegar y en los días que estuve allí hice 2500 Km., lo que me permitió llevarme una impresión bastante detallada de cómo es la zona y su gente.

Desde Nueva Escocia crucé a la Isla del Príncipe Edward, o Prince Edward Island, o PEI, como la llama todo el mundo aquí, tan obsesionados como están con las siglas. Esta sí que es la provincia más pequeña del país, y como su nombre indica es una isla, aunque desde hace unos años está unida por un puente a New Brunswick. Como yo estaba en Nova Scotia, tuve que ir en ferry, pero fue un viaje muy agradable en un día de sol perfecto. Es mucho más plana y agrícola que Nueva Escocia y además destino turístico de muchas familias en Canadá, porque por esas cosas de las corrientes marinas, pese a estar bastante al norte, está bañado por aguas cálidas. Además, de una ciudad de la isla es la autora de Ana de las Tejas Verdes, y claro, una visita obligada era ver la famosa casa de las tejas verdes.

Todo esto está recogido en las fotos del álbum. Y además os dejo un enlace a información de Nueva Escocia y PEI por si la curiosidad no ha quedado satisfecha con lo anterior.

Y después del relax y la barba de n-días, llegó el momento de ponerse el mono de trabajo (que no es exactamente el traje). El 1 de agosto empecé a trabajar en TELUS como estaba previsto, donde ejerzo de Jefe de Proyecto en un área con un nombre no muy intuitivo (Planificación Estratégica y Ejecución). Se trata de un departamento que gestiona la implementación de sistemas y procesos para facilitar la actividad comercial de la compañía: desde lanzamiento de nuevos productos, a nuevos sistemas de atención, gestión de canales de venta, etc. Como hace 6 meses que se ha fraguado la fusión de las filiales de móviles y fijo, y mi área pertenecía tradicionalmente a móviles, mi responsabilidad más amplia está en el lado de fijo (aquí lo llaman landline, y concretamente en el push que están haciendo con la banda ancha). De momento llevo dos proyectos, uno de integración de terceros canales y otro que está en fase embrionaria para la gestión del conocimiento en el área comercial que permita la optimización de recursos. Como véis, tradicionales conocidos de Telefónica.

En cuanto al ambiente de trabajo, es mucho más dinámico y joven que Bell. Dan mucha importancia a la actitud hacia los demás y a la capacidad de cada uno de construir equipo y gestionar las relaciones. Sigue llamándome la atención la eficiencia, en el sentido de lo focalizadas que son las actividades y las reuniones, así como el control presupuestario de los proyectos. No en vano la compañía ha multiplicado por tres el valor de su acción desde 2002, justo cuando todas las empresas tecnológicas lo han pasado peor. De todos modos, ya os contaré más cuando lleve más tiempo y haya podido hacer un juicio más apropiado de todo.

Por último un toque deportivo. Hace un par de semanas fui a ver la semifinal del Masters Series de Tenis de Toronto. Como Nadal pinchó y se quedó en octavos, tuve que conformarme con ver a Federer. Los que sigáis el tenis sabréis que ganó, pero al menos el partido duró más de dos horas y tuvo su punto de emoción.

Y eso es lo que hay, por ahora. Supongo que algunos ya llegarán a estas líneas con la lengua fuera, así que no me extiendo más. Como siempre, os envío un abrazo a todos desde la distancia y espero saber de vosotros un día de éstos.

Friday, April 28, 2006

#8 - Se acaba el MBA

Aún quedan 4 horas para que amanezca pero ya es oficialmente 28 de abril. Se esperan 12 grados en un día soleado y primaveral, parecido a cualquier otro de la semana, más fresco quizá, si no fuera porque es el último día del MBA: el último examen. A vosotros quizá no os parezca raro, pero después de 20 meses de plena actividad es como llegar a la última estación de este viaje, al extremo del túnel para ver ese día soleado de finales de abril.

Este año no he cumplido con la tradición que comencé al venir a Toronto y no os he seguido contando cotidianidades porque, como os dije en Navidad, cuando sientes que lo que haces es ya habitual pierde el factor sorpresa, y no quería que mis correos se convirtieran en algo aburrido.

El caso es que el invierno pasó, más suave que el año pasado, el programa se fue completando como un rompecabezas que daba sentido a muchas de la piezas que fuimos recopilando durante estos meses. Creo que este año ha sido menos exigente en términos de trabajo diario (menos horas de clase), pero los picos son mucho más fuertes y cuando llegaban los exámenes y los plazos para entregar proyectos, había que hacer uso del concepto flexible del tiempo.

Como algunos de vosotros ya sabéis he decidido continuar en Canadá al menos durante un año más, trabajando para una empresa de telecomunicaciones, aunque esta vez he elegido no ir a la dominante (léase Bell) sino a una de las que compite desde que se desreguló el mercado, fundamentalmente con telefonía móvil (aunque es incumbente en la costa oeste): TELUS. Tiene una cultura más dinámica y está funcionando muy bien, tanto en términos operativos como financieros. Allí espero tener otra perspectiva del mercado y asumir nuevos retos que me permitan seguir formándome y poder aplicar de algún modo algunas de las enseñanzas de los últimos dos años.

De todos modos, antes de empezar a trabajar, y antes de unas vacaciones que me tomaré en medio, pienso pasar un par de semanas en España la primera quincena de mayo e intentaré ir a visitaros. Supongo que habrán cambiado muchas caras y muchas cosas, pero no puedo evitar sentir cierta nostalgia por los viejos tiempos y tengo ganas de que me contéis cómo os va la vida a vosotros.

Ya vi que cambiasteis el diseño de telefonicaonline. Pese al apego sentimental que me unía al arco y al césped, bien es cierto que hacía falta cambiar de aspecto. No me cuesta trabajo imaginar lo que debe de haber costado, así que visto el resultado final sólo puedo decir ¡enhorabuena! Creo que ha quedado muy bien, y aunque no me avisasteis para las pruebas de certificación, parece que funciona perfectamente (¡qué fácil es rebajar el nivel de exigencia cuando se navega por ocio y no negocio!).

Nada más. Un último esfuerzo para preparar el examen de mañana y luego paz.