Saturday, July 23, 2005

#6 - Trabajar en verano

En esta ocasión no puedo decir que me parece mentira que hayan pasado más de dos meses, porque llevo varias semanas diciéndome a mí mismo que ya es hora de ponerse a escribir. Me ha costado mucho y esto me ha hecho pensar cuál podría ser el motivo. Se me ocurren tres posibilidades, todas relacionadas con el trabajo:

a) Trabajo hasta tarde y es verano, lo que combinado hace que pase menos horas en casa.

b) Trabajo y no tengo cosas tan interesantes que contar.

c) Trabajo y mi actividad mental queda anulada al salir por las tardes, dejándome en un estado de indolencia y pereza que me impide estimular mi creatividad.

Sea lo que sea, que es un poco de todo, parece que he llegado a una primera conclusión en este razonamiento: trabajar es malo. Bien es verdad que es una conclusión simplista que podría matizarse diciendo que trabajar es peor en verano que en invierno o que trabajar tiene efectos secundarios, pero qué os voy a contar a vosotros, conociendo los veranos de España.

El caso es que ya se ha cumplido un año desde que aterricé en Toronto y últimamente ha pasado por mi cabeza el recuerdo de aquellos días, incluida vuestra despedida, que lo creáis o no me dejó una marca imborrable, y he reunido las fuerzas e inspiración necesarias para juntar palabras y construir una nueva historia que contaros.

Hablando un poco del tiempo, aquí también el verano está batiendo records de temperatura pero la ventaja respecto a Madrid es que hay respiros de vez en cuando. La verdad es que después de un mes de mayo muy suave y agradable, fue sorprendente el primer subidón que llegó con el mes de Junio, porque nos pusimos con 32 grados y una humedad superior al 80%, debido a la cercanía de los lagos que rodean la zona. Acostumbrado al calor seco este se hacía verdaderamente pegajoso y, como si se tratara de un país tropical, las tardes solían terminar en una tormenta torrencial fruto de la humedad pero que no refrescaba nada. Después de aquella primera ola de calor, hemos pasado por otras 3, que suelen durar una semana más o menos, con unos días de descanso en medio en los que volvemos al entorno de los saludables 25 grados.

Los canadienses (supongo que no son los únicos) se han construido una tabla de sensación térmica parecida a la que os envié hace unos meses para el invierno. Entonces la sensación era una combinación de temperatura y velocidad del viento (windchill) mientras que la de verano considera temperatura y humedad. Se llama humidex y como podéis comprobar, 35 grados con 80% se sienten como unos nada despreciables 47 grados.

Al margen de estas cuestiones circunstanciales, mi idea sobre este correo es hablaros un poco de cómo son las cosas en el trabajo, que es realmente lo novedoso respecto a la última vez que nos vimos, hablamos o leímos. Para los que no estéis al tanto, fui contratado para trabajar 4 meses (entre el primer y el segundo curso) por Bell Canada, como consultor en el área de Estrategia Corporativa. Estos datos son básicos para poder entender lo que viene a continuación y que he dividido en varios apartados por claridad.

1. El mercado de telecomunicaciones

Todos lo hemos oído alguna vez: el mercado es mucho más competitivo en Norteamérica que en Europa. Visto lo visto está claro que es cierto. El hecho de que los países (tanto Estados Unidos como Canadá) sean tan grandes hace que las operadoras clásicas tengan históricamente un carácter regional y no nacional, con lo que una vez derribados los monopolios, los participantes potenciales como operadores en competencia son muchos más, sin olvidarnos de los potentes cableros. La telefonía móvil no ha penetrado tanto como en Europa pero es el área de crecimiento y la competencia también es feroz, con varias tecnologías a la vez (no sólo GSM). Por si fuera poco, la voz sobre IP va a marchas forzadas y con tanto gallo en el corral, no hay manera de contenerlo. El fin del negocio tradicional está muy próximo y el futuro está en buscar nuevas fuentes de ingresos. La duda que tengo ahora es cómo estarán las cosas por España, porque el tiempo pasa deprisa y uno pierde la noción de la realidad. De todos modos, no quiero aburriros con estas cosas, pero sé que a muchos de vosotros os interesa porque me lo habéis preguntado alguna vez.

2. Bell Canada

Bell Canada es el operador incumbente en Ontario y Québec, lo que supone una parte no muy grande del país pero más o menos el 60% de la población. Es una empresa grande pero no tanto como Telefónica, y hasta ahora bastante tiene con defenderse dentro de su territorio como para meterse en aventuras internacionales. Tiene las ventajas (por ejemplo recursos) y los inconvenientes (por ejemplo rigidez) de una empresa grande, aunque demostró bastante agilidad para integrarnos a los nuevos (acreditaciones, pc´s ..., que en Telefónica son siempre motivo de grandes dolores de cabeza).

La forma de trabajar está muy relacionada con el hecho de que las localizaciones de la empresa están dispersas, fundamentalmente entre Montréal, Ottawa y Toronto, por lo que las reuniones son todas por multiconferencia y es muy común que una misma unidad esté repartida por diferentes ciudades o edificios, con lo que no hay el sentimiento de grupo que solíamos crear en Telefónica. Eso da lugar a que la gente esté muy a sus cosas, porque no tiene por qué trabajar con los que se sientan alrededor y digamos que apenas se levantan del sitio. Me pregunto si esto aumenta o disminuye la productividad, pero lo que es cierto es que a la hora de salir no se lo piensan mucho y casi siempre a las 5 de la tarde la oficina está vacía.

3. Estrategia Corporativa

El grupo de Estrategia Corporativa al que pertenezco es una pequeña unidad dividida entre Montréal y Toronto, con apenas 10 personas. Técnicamente somos lo que Benjamín llamaría una powerpoint factory, aunque eso sí, antes de llegar al powerpoint hay una fase de análisis importante. El grupo se formó a partir del pasado febrero y tengo la impresión de que con un tiempo de vida limitado (similar a lo que pasó allí hace unos años). Los cambios en el mercado y la necesidad de reubicarse son su razón de ser, pero no creo que eso vaya a durar mucho. Todos son ex-consultores de la misma compañía y vienen con el ritmo que todos conocemos, así que los horarios "bellescos" no rigen para nosotros, ni las costumbres que tenemos puede decirse que sean reflejo de la cultura circundante.

El trabajo es fundamentalmente autónomo (ayudados por consultoras y bancos de inversión) y en ocasiones en colaboración con áreas como Fusiones y Adquisiciones o Planificación. Los conocimientos previos son bastante útiles para entender los el contexto, aunque también hay que tirar mucho de los nuevos conocimientos de finanzas y estrategia adquiridos durante el curso. Sin embargo, el hecho de estar contratado sólo para unos meses hace que sólo te den trozos de proyectos que no te permiten ver el pastel entero y, sinceramente, echo de menos algo más de acción. Personalmente estoy utilizando esta experiencia como una forma de conocer el mercado de trabajo norteamericano, las costumbres, las relaciones, los procedimientos y claro, algunos aspectos técnicos, pero lo que más valoro es lo primero, porque es algo que no puede conseguirse de otra forma.
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Releyendo lo que he escrito tengo la impresión de que esto es menos entretenido que de costumbre, así que no me detendré más en ello.

Al margen del trabajo, el verano invita a buscar actividades de tiempo libre y es ahí donde este año he tenido más oportunidades de disfrutar, con la calma de estar ya instalado y aclimatado y con la ventaja de conocer más gente. Además por fin aprecias la forma en que distribuyen las fiestas para dar un respiro regularmente y eso sí, colapsar las carreteras (eso no es diferente). En estos 4 meses de trabajo he disfrutado o disfrutaré de 4 fiestas adecuadamente repartidas:

a) Victoria Day: último lunes de mayo antes del 25, conmemora el cumpleaños de la Reina Victoria, de Inglaterra claro. Suele conocerse como “May two-four”, verdadero día del cumpleaños aunque no tiene por qué ser el mismo día 24, también porque es el tamaño de la caja grande de cerveza, que tiene 24 botellas y que la gente suele echar al maletero del coche al salir a pasar el día en el campo.

b) Canada Day: es la fiesta nacional de Canadá y se celebra el 1 de julio, sea el día de la semana que sea, a diferencia del resto. Se conmemora la independencia de Gran Bretaña (hace 138 años) pero fue elegido por el parlamento, es decir que no pasó nada especial ese día (el caso es que lo pusieron sospechosamente cerca del 4 de julio que celebran los vecinos del sur). Las banderas de los canadienses llenaron las casas, los coches e incluso los cuerpos de las personas (pegatinas, camisetas y tatuajes), pero fundamentalmente se las llevaron a las playas y las casas de campo, porque la ciudad quedó desierta.

c) Civic Holiday: primer lunes de agosto (próximo fin de semana). No tiene más intención que el de dar un poco de cuartelillo en mitad del verano… que agradeceremos todos, y que seguramente volverá a dejar la ciudad vacía. A diferencia de España, aquí las vacaciones laborales no están necesariamente ligadas al verano, por lo que estos fines de semana ayudan a hacer más llevadero el calor.

d) Labour Day: o día del trabajo. Es el primer lunes del mes de septiembre y de alguna forma es una despedida de los días de verano. A partir de ese momento se nota mucho que los días son más cortos y ya no hay tanta garantía de buen tiempo. Para mí será la frontera entre el trabajo de verano y el nuevo curso en la universidad, que empezará una semana después.

Con este panorama, la playa ha sido el destino preferido para los fines de semana. La arena, las olas y la brisa se parecen a las de las playas marinas; el agua dulce, la flora y la fauna son diferentes; pero la sensación de calma y evasión es la misma y supone un buen contrapunto a las semanas de trabajo.

El golf es otra buena actividad al aire libre, bastante más asequible que en España y con muchos campos a los que ir. No había jugado nunca antes de llegar a Canadá y las clases indoor de este invierno me han servido para por lo menos poder recorrer el campo contando los golpes y sin perder las pelotas en la maleza.

De estas cosas más vistosas os he hecho una selección de fotos que he incluido en el álbum de primavera, aunque algunas de las fotos son ya del verano. No hay tanta variedad como de costumbre, pero podéis echar la culpa al trabajo.

Nada más por esta vez. Imagino que la mitad de vosotros estará con la cabeza en las próximas vacaciones, unos cuantos ya habrán vuelto y otros estarán ahora huyendo del infierno que debe de ser Madrid a 40 grados. Espero que sea cual sea vuestro destino y vuestro plan encontréis el descanso merecido y las fuerzas para empezar el curso que viene con ilusión. Yo no estaré lejos de mi ordenador, así que ya sabéis cómo localizarme.

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